La verdad es que la cena estuvo bien. No es que el restaurante fuera la leche, pero era agradable, nosotros nos estábamos riendo bastante y la comida estaba rica. Llegó el momento de las uvas, que eso sí que fue raro, que tuvimos que levantarnos a ver la televisión, entrar dentro de la barra y la zona de camareros. No se oía nada y resultaba todo un poco raro-malo. Cuando terminaron las campanadas todos nos abrazamos, nos besamos y en cierto modo, yo sentí un poco de alivio.
La verdad es que 2009 ha sido un año de cagarruta. De mierda. De MIERDA SECA. De caca, de culo, de pedo y de pis, pero de elefante. O DE BALLENA. De BALLENA AZUL. Así que tenía muchas ganas de que se acabara. Ya, ya sé que en el fondo es una tontería, pero no lo pude evitar.
Volvimos a la mesa, que aún nos quedaba la botella de cava entera y empezamos la sobremesa. Una de las cosas que más me gustan del pequeño Hooligan es su capacidad para recordar y/o inventarse juegos de todo tipo para cuando andas por ahí de juerga. En la mayoría siempre tienes que beber, o a lo mejor es que siempre estamos bebiendo cuando propone alguno, no sé. Pero te ríes un montón, que es la finalidad indiscutible de la historia.
Por ejemplo, si pudiera haber una criatura fantástica viviendo en el mundo real, ¿cuál sería? Yo dije dragones negros, claro. Luego se abre un interesante debate sobre por qué las criaturas de unos y otros son mejores y cuál sería su función en el mundo real.
O también el juego de las parejas que me resulta tan difícil explicar aquí.
O el juego del bar al que fuimos después de cenar. El del bingo con colores que consistía en beberte uno de los dieciséis chupitos si salía tu color. Que no sé si se inventó él o no, pero ahí cayeron los chupitos. Uno a uno. Es curioso en estos juegos, que cuando te toca pones cara de resignación en plan “oh, mierda, me ha tocado”. Pero en el fondo todos estamos deseando que salga nuestro color, porque se trata de beber como energúmenos. Bueno, quizás cuando tú solo te has tomado ocho de los dieciséis chupitos, como eldegales, esa cara sí que tiene excusa…
Pues ahí estábamos, chupito de baileys, chupito de tequila, chupito de sustancia verde de procedencia indeterminada, cuando asoman por la puerta la mitad de mis amigos…
FIN DE LA SEGUNDA PARTE DE ESTE ROLLO PATATERO QUE TENDRÁ, COMO LAS TRILOGÍAS BUENAS-BUENAS (las malas tienen otro número de episodios) UN TERCER Y ÚLTIMO CAPÍTULO.


